La lluvia récord redujo la contaminación en Sabadell en 2025, no la ZBE
Expertos señalan que la caída del 6,4% de dióxido de nitrógeno (NO2) se debe a la pluviometría histórica, no a las restricciones de tráfico.
Por Anna Bosch Pujol
••2 min de lectura
IA
Imagen genérica de una ciudad con tráfico denso y niebla, simbolizando la contaminación del aire.
La contaminación por dióxido de nitrógeno (NO2) en Sabadell cayó un 6,4% durante 2025, pero expertos del ICTA-UAB y la UB atribuyen esta mejora a la pluviometría récord y no a la nueva Zona de Bajas Emisiones (ZBE).
La presencia de dióxido de nitrógeno (NO2), el principal indicador de la polución generada por el tráfico motorizado, cayó un 6,4% en la estación de la Gran Vía de Sabadell durante 2025. Esta concentración de 26,3 microgramos por metro cúbico (μg/m3) representa el mínimo de la serie histórica, aunque la ciudad se mantiene como la segunda con peor calidad del aire de Cataluña, solo por detrás del Eixample de Barcelona.
“
"El tiempo que hace es crítico y marca la diferencia. La lluvia y el viento favorecen el movimiento de las partículas. El anticiclón hace el efecto contrario."
Según el investigador del ICTA-UAB, Sergi Ventura, la mejora no se debe a la entrada en vigor de la ZBE en diciembre, sino a un 2025 anómalo con una pluviometría récord, superando los 800 litros por metro cuadrado. Esta situación meteorológica, con temporales y viento, favorece la dispersión de los contaminantes. Las partículas en suspensión PM10 también bajaron un 2,5% en el mismo periodo.
“
"No creo en las ZBE. Es más efectivo plantar árboles y generar espacios de sombra para bajar la temperatura de la ciudad. Son acciones que realmente tienen impacto positivo en la calidad de vida y la salud de los sabadellenses."
A pesar de cumplir los límites de la Unión Europea, la investigadora Mireia Udina (UB) recuerda que Sabadell continúa superando los valores recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). El exalcalde Maties Serracant y otros especialistas piden una estrategia más dura, combinando una ZBE más restrictiva con el incremento del transporte público, mientras que el consistorio apuesta por la plantación de arbolado y la pacificación de entornos escolares.