El movimiento, heredero de las movilizaciones del 15-M, repartió folletos por el centro de la ciudad y leyó un manifiesto reivindicativo. Los participantes portaron pancartas con proclamas contra la OTAN y las bases militares estadounidenses, destacando el mensaje: “Dinero para pensiones y no para cañones”.
“"Si no nos movilizamos iremos a peor."
La acción se produce en un contexto de escalada internacional donde el gasto militar español supera los 30.000 millones de euros. Recientemente, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, criticó al gobierno español en el Foro de Davos por no alcanzar los objetivos de inversión en seguridad pactados con la OTAN.
Esta reivindicación se alinea con otras iniciativas locales contra el rearme. El pasado mes de abril, sindicatos y partidos de izquierda organizaron una mesa redonda en el Espai Àgora, impulsada por el Comité por la Paz, contra la Guerra y el Genocidio, para debatir sobre la industria bélica.
“"Toda inversión que va a armamento no va a servicios sociales."




