El descalabro financiero de Idif, fundada en 2009, es total, puesto que el balance de la empresa no registra ningún activo restante. Esta situación llega tras un rosario de impagos y demandas presentadas por sus veinte trabajadores ante la jurisdicción laboral para reclamar sus derechos. Además, la Seguridad Social y diversas administraciones locales habían promovido una decena de ejecuciones por descubiertos contra la compañía.
La sede de Idif se encuentra en la calle Milà i Fontanals de Sabadell. Desde su constitución, la actividad principal de la empresa ha sido el diseño de maquinaria y estructuras metálicas, así como el mantenimiento de material ferroviario y aeronáutico, ofreciendo servicios de ingeniería a medida. El fundador, administrador único y propietario del negocio es Jordi Salas Sénder.
Las deudas de la compañía rebasan los dos millones de euros, dejando a la empresa sin ninguna masa activa para afrontar los pagos.
El caso de Idif se suma a otros fallidos empresariales que actualmente tramitan los juzgados mercantiles de Cataluña. Entre los expedientes recientes destacan Adara Clinics 2020 (actividades sanitarias en Barcelona), Aurea Pay & Pass Solutions (plataforma tecnológica de pago), Auto Selection Ocasión (comercio de automóviles en Palafrugell), Feeling Woman (consultora de Barcelona) y Reino de Juguetes World (galerías Maldà de Barcelona), que declara una deuda de 1,3 millones.




