La conmemoración, que inicialmente se iba a celebrar en la plaza de Montserrat Roig, se trasladó al Salón de Plenos del consistorio debido a la lluvia. El objetivo del encuentro fue recordar a las víctimas del nazismo y subrayar la importancia de no olvidar los hechos.
Uno de los momentos más emotivos fue la intervención de Núria y Roser Basurto, familiares de Eugeni Arqués Simó, un vecino de Sabadell que fue asesinado en el campo de concentración de Mauthausen en el año 1942. Ambas viajaron expresamente desde México para participar en el homenaje.
“"Acabamos de recuperar nuestra memoria, nuestras raíces. Estamos haciendo lo que seguramente habrían hecho su madre y su hermana si hubieran podido."
El presidente de Amical Mauthausen, Juan Manuel Calvo, enfatizó la necesidad de seguir honrando a las víctimas. Se calcula que al menos 63 sabadellenses fueron deportados a campos nazis, 40 de los cuales perdieron la vida. Calvo advirtió sobre la peligrosidad de normalizar los discursos de odio en la actualidad, recordando que “Más de 13 millones de personas votaron por Hitler en 1932”.
“"La indiferencia no es neutral, y callar a menudo implica tomar partido."
El acto finalizó con la tradicional ofrenda floral y una exhibición de danza a cargo del grupo Swingcopats. Esta actuación quiso recordar que el swing fue un estilo musical perseguido por el nazismo por su vinculación con la comunidad afroamericana.




