Alumnos de la escuela La Mirada irrumpen en el Ayuntamiento de Sant Cugat para exigir cocina y edificio definitivo

La concejala de Educación, Carme Ardid, promete que las obras de la cocina propia comenzarán el 8 de enero, tras nueve años de provisionalidad.

Grupo de padres y niños protestando frente a un edificio municipal, con pancartas sobre educación.
IA

Grupo de padres y niños protestando frente a un edificio municipal, con pancartas sobre educación.

Decenas de niños de la AFA de la escuela La Mirada de Sant Cugat del Vallès entraron en el consistorio el jueves para reclamar al alcalde una cocina propia y un calendario para el edificio definitivo.

La movilización, convocada por la AFA frente al Ayuntamiento de Sant Cugat, escaló hasta que los niños accedieron al vestíbulo para reclamar la presencia del alcalde, Josep Maria Vallès. La comunidad educativa denuncia que La Mirada es la única escuela pública del municipio que, tras nueve años de provisionalidad, aún no dispone de cocina propia, obligando a 450 alumnos a recibir comida de catering.
Tras la concentración, la concejala de Educación, Carme Ardid, salió a dar explicaciones a las familias. Ardid aseguró que el bloqueo administrativo está a punto de resolverse y que el Consejo Rector del Organismo Autónomo de Educación aprobará el contrato necesario el próximo martes para iniciar las obras.

"En principio, el día 8 de enero comenzarían ya las obras en el local."

Carme Ardid · Concejala de Educación de Sant Cugat
La concejala señaló que, si los trabajos avanzan con normalidad, la cocina propia podría estar operativa entre febrero y marzo. Ardid admitió que el proceso ha sido “muy complicado” debido a las dificultades jurídicas derivadas de que el local es propiedad de Promusa, una empresa pública municipal.
Por su parte, Pau Parés, miembro de la AFA, explicó que la movilización es fruto de la acumulación de “promesas incumplidas y de la falta de información” durante casi diez años. A pesar de celebrar las explicaciones, la AFA reclama una comunicación más fluida para evitar futuras protestas.