El proceso de segregación de Bellaterra ha entrado en su fase final, con la fecha límite del 7 de enero de 2026 para entregar los informes técnicos a la Generalitat de Catalunya, el órgano que debe tomar la decisión definitiva. La votación se produjo en un pleno extraordinario marcado por la tensión, con pancartas y la presencia de unos setenta vecinos en la plaza de Maragall.
La moción, presentada por la oposición (Gent per Bellaterra y ERC), pedía que la comisión de trabajo incorporara representantes de todos los grupos, la vocal no adscrita Maria Jesús Cornellana y el colectivo vecinal Bellaterra és Sant Cugat. La propuesta fue rechazada con los cinco votos de Bellaterra Endavant.
“"Bellaterra tiene identidad propia."
El presidente de la EMD, Josep Maria Riba (Endavant per Bellaterra), defendió que su grupo mantiene el compromiso con el mandato vecinal surgido de la recogida de firmas del año 2019, cuando el 61% de la población firmó a favor de la anexión. Riba se comprometió a someter a votación el informe final el 29 de diciembre, a pesar de tener potestad para firmarlo sin aval.
Los ayuntamientos implicados también avanzan en sus calendarios. El Ayuntamiento de Cerdanyola prevé una declaración institucional el jueves 18 de diciembre, mientras que el Ayuntamiento de Sant Cugat tratará la petición de anexión en un pleno el 24 de diciembre.




