El debate sobre el futuro encaje territorial de Bellaterra, que busca independizarse de Cerdanyola para unirse a Sant Cugat del Vallès, ha escalado políticamente. La semana pasada, el Ayuntamiento de Sant Cugat aprobó un informe técnico que considera "viable" la integración de Bellaterra y el sector de Can Fatjó dels Aurons, al constatar que se cumplen los requisitos legales.
“"Utilizaremos todos los mecanismos políticos, administrativos y judiciales para preservar la integridad territorial actual."
El alcalde Carlos Cordón compareció este lunes junto a concejales para denunciar que su homólogo santcugatense, Josep Maria Vallès, le había trasladado previamente que no existía interés en la incorporación de la EMD. Cordón aseguró que la comunicación del contenido del informe se realizó por WhatsApp durante la noche de Reyes, apuntando a una dirección totalmente opuesta a las conversaciones previas.
La disputa territorial se arrastra desde 2015, cuando vecinos de Bellaterra iniciaron el litigio por la escisión. El 28 de junio de 2024, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña dictó una sentencia firme que obligaba al Ayuntamiento de Cerdanyola a tramitar el expediente de alteración del término municipal, un proceso que se ha reactivado con la postura de Sant Cugat.




