La formación Sant Cugat En Comú Podem expresó su rechazo a los informes aprobados el pasado 7 de enero por la Junta de Gobierno Local de Sant Cugat y la EMD de Bellaterra, que apoyan la segregación de Bellaterra de Cerdanyola y su posible anexión a Sant Cugat.
esta operación responde más a una lógica de clase y de segregación por rentas que a una reivindicación de autonomía y es profundamente insolidaria con el conjunto del Vallès.
Los comunes defienden que cualquier decisión debe priorizar la cooperación intermunicipal, la mejora de los convenios existentes y el refuerzo de los servicios públicos. La formación alerta de que la pérdida de Bellaterra, uno de los núcleos con mayor capacidad contributiva, podría debilitar la función redistributiva de Cerdanyola y agravar las desigualdades internas.
A pesar de reconocer el malestar vecinal de Bellaterra por déficits históricos, el grupo insiste en que las demandas deben abordarse con más participación y mejores convenios, y no “rompiendo un municipio”. También recuerdan que la continuidad de la EMD de Bellaterra dentro de Sant Cugat no está garantizada automáticamente y requiere una nueva decisión de la Generalitat de Catalunya, que tiene la última palabra.




