La unidad móvil, que permanecerá en este emplazamiento hasta el 22 de diciembre, está equipada con una estación meteorológica y aparatos para analizar partículas en suspensión, ozono y óxidos de nitrógeno. Los datos recogidos servirán para conocer con mayor precisión los niveles de contaminación de la zona y su evolución a lo largo del tiempo.
El emplazamiento se ha elegido por ser uno de los tramos con mayor circulación de vehículos dentro de los sectores residenciales de Sant Quirze. Este estudio complementa campañas anteriores que ya indicaron niveles de contaminación elevados en esta zona residencial, aunque se mantienen dentro de los límites legales vigentes, puntualmente superan los recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Los estudios de contaminación atmosférica son clave para identificar riesgos para la salud y planificar medidas de reducción de emisiones. La comparación de resultados a lo largo de los años permite evaluar la evolución de la calidad del aire y la eficacia de las actuaciones municipales. La Ordenanza municipal de circulación de 2020 ya designó este sector como zona de bajas emisiones para minimizar el impacto ambiental.




