El malestar de los pasajeros de la línea R4 de Rodalies se ha intensificado este lunes, ya que la red mantiene el servicio alternativo por carretera en el tramo que conecta Terrassa y Manresa. Esta situación se debe al riesgo de desprendimientos del terraplén entre las estaciones de Terrassa Nord y Castellbisbal y el Vilar, un tramo señalado como “punto crítico” por Adif.
“"Se está garantizando la movilidad."
A pesar de las garantías de la operadora, los ciudadanos expresan su frustración por la falta de información sobre cuándo se recuperará la normalidad. La frecuencia de los autobuses ha generado duras críticas, especialmente para los municipios interiores, ya que el bus con paradas intermedias entre Terrassa y Manresa solo pasa cada dos horas.
“"Es un Jumanji total. Da miedo coger la Renfe porque no sabes si llegarás o si te dejarán tirado."
El sentimiento de enfado es evidente. Usuarios como Dídac Martínez afirman que el servicio ya era deficiente antes de la afectación y que con los autobuses la situación es “un desastre total”, con múltiples transbordos y más tiempo de trayecto. Además, la R4 también registra afectaciones en el tramo de Martorell Central, con limitaciones de velocidad desde la estación de Terrassa Estació del Nord que provocan demoras adicionales.




