El éxito arrollador de El Batec del Temps de MútuaTerrassa supera los 11.000 visitantes

La experiencia inmersiva de realidad virtual, creada para celebrar los 125 años del hospital, se consolida como un fenómeno cultural en la ciudad.

Una persona amb ulleres de realitat virtual observant un entorn històric recreat digitalment, amb elements industrials de fons.

Una persona amb ulleres de realitat virtual observant un entorn històric recreat digitalment, amb elements industrials de fons.

La experiencia de realidad virtual El Batec del Temps, impulsada por MútuaTerrassa para conmemorar su 125º aniversario, ha atraído a más de 11.000 visitantes en Terrassa entre el 6 de diciembre y el 7 de enero.

En solo 29 días hábiles de visitas, la exposición ha registrado un promedio de 400 personas diarias, incluyendo numerosas visitas escolares. Este éxito de participación ha convertido la actividad en una de las más concurridas de la Navidad en la ciudad. La experiencia, que realiza un viaje por la historia de la entidad desde sus inicios hasta la tecnología más innovadora, se podrá visitar hasta el 1 de febrero.
El proyecto, creado y desarrollado por LaviniaNext, fue dirigido creativamente por Xavier Segura. Aunque no es de Terrassa, Segura destacó la inmersión total requerida para entender la historia de MútuaTerrassa y la de la ciudad. El objetivo principal no era crear un escaparate corporativo, sino generar un vínculo identitario con la entidad y, sobre todo, con Terrassa.

"He visto a gente mayor, antiguos trabajadores de Mútua, llegar al final y llorar. Lograr emocionar a alguien en una experiencia así es muy difícil, y eso es lo más gratificante de todo el trabajo realizado."

Xavier Segura · Realizador y director creativo del proyecto
La narrativa de la experiencia utiliza elementos clave de la historia local, como la recreación simbólica del Vapor Aymerich, Amat i Jover, un símbolo de la Terrassa industrial. Segura explicó que buscaban un espacio 'casi onírico' que fuera reconocible, generando el primer 'wow' visual.
El recorrido evita deliberadamente mostrar espacios clínicos convencionales, centrándose en la dimensión humana de Mútua. Esta perspectiva se refuerza con la figura del niño, Roc, que acompaña al visitante, un recurso narrativo para generar empatía y conectar con la memoria histórica del trabajo infantil en las fábricas.
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