El Observatori del Consell Comarcal ha presentado una nueva edición de su informe anual sobre la población del Vallès Occidental. El estudio analiza la evolución demográfica reciente, las características y los principales factores de crecimiento de la comarca. Los resultados indican que el Vallès Occidental continúa ganando habitantes, aunque a un ritmo inferior al del conjunto de Cataluña, en un contexto marcado por el envejecimiento, la disminución de la fecundidad y el impacto creciente de las migraciones.
A fecha de 1 de enero de 2025, la comarca contaba con 970.228 habitantes, un incremento de 10.195 personas respecto al año anterior, lo que supone un crecimiento del 1,1%. Esta tasa es ligeramente inferior a la media catalana, que creció un 1,4%. En los últimos cinco años, el ritmo de crecimiento del Vallès Occidental también se ha mantenido por debajo del del conjunto del país.
La distribución territorial de la población muestra una fuerte concentración en los municipios más grandes. Terrassa y Sabadell acaparan el 47,1% de la población comarcal. Si se suman Sant Cugat del Vallès, Rubí y Cerdanyola del Vallès, los cinco municipios más poblados concentran cerca del 72% de los residentes. La comarca también presenta grandes diferencias de densidad y estructura urbana entre municipios fuertemente urbanizados y otros de menor dimensión.
El informe constata un proceso progresivo de envejecimiento demográfico. La población de 65 años y más representa el 18,3% del total, mientras que el 66,1% se encuentra en edades activas y el 15,6% tiene menos de 16 años. A pesar de esta tendencia, el Vallès Occidental mantiene una estructura relativamente más joven que el conjunto catalán, con un índice de envejecimiento de 117,2 personas mayores por cada 100 menores de 16 años, por debajo del valor de Cataluña (136,9).
Las migraciones tienen un papel destacado en la transformación demográfica. En 2025, una de cada tres personas residentes ha nacido fuera de Cataluña (14,6% de otras comunidades autónomas y 19,1% del extranjero). El peso de la población nacida en el extranjero, a pesar de crecer, se sitúa por debajo de la media catalana (25,1%) y del Barcelonès (34,1%), siendo similar al del Maresme o el Baix Llobregat.
En cuanto a la nacionalidad, hay 128.586 personas extranjeras (13,3% del total). El colectivo más numeroso proviene de América del Sur (30,3%), seguido de África (26,6%). También hay residentes de países de la Unión Europea (15,7%) y de otros países europeos (5,8%), así como de América del Norte y Central (10,6%) y de Asia y Oceanía (11%).
Las migraciones son el principal motor del crecimiento demográfico comarcal. El crecimiento natural registró un saldo negativo de 622 personas en 2024 (6.399 nacimientos y 7.021 defunciones). En cambio, el saldo migratorio fue claramente positivo, con una ganancia neta de 10.501 personas durante el mismo año.




