Herencias en Terrassa: Verum Advocats advierte de los conflictos más habituales cuando no hay testamento
La falta de planificación sucesoria puede generar dudas, retrasos y tensiones familiares en un momento delicado. Laura Dubà y Andrea Lázaro, socias fundadoras del despacho, explican por qué conviene anticiparse y qué problemas se repiten cuando una persona fallece sin testamento.
Por Redaccio Diari de Catalunya
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Andrea Lázaro i Laura Dubà de Verum Advocats
Las herencias suelen llegar en un contexto emocional complejo. A la pérdida de un familiar se suman trámites, decisiones económicas, documentación pendiente y, en muchas ocasiones, dudas sobre qué corresponde a cada persona.
Desde Verum Advocats, despacho de abogados en Terrassa, recuerdan que contar con asesoramiento de abogadas de herencias en Terrassa puede ayudar a ordenar el proceso y evitar que una situación familiar delicada acabe derivando en un conflicto mayor. Según explican desde el despacho, uno de los escenarios que más consultas genera es el de las herencias sin testamento. En estos casos, la familia no parte de una voluntad expresa de la persona fallecida, sino que debe acudir al orden legal de sucesión y realizar los trámites necesarios para determinar quiénes son los herederos y cómo debe gestionarse el patrimonio.
Según explican desde el despacho, uno de los escenarios que más consultas genera es el de las herencias sin testamento. En estos casos, la familia no parte de una voluntad expresa de la persona fallecida, sino que debe acudir al orden legal de sucesión y realizar los trámites necesarios para determinar quiénes son los herederos y cómo debe gestionarse el patrimonio.
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"Muchas familias piensan que, si no hay testamento, todo se resolverá de forma automática. Sin embargo, cuando llega el momento pueden aparecer dudas sobre bienes, gastos, vivienda, cuentas bancarias o expectativas distintas entre herederos"
No hacer testamento no significa que la herencia quede sin repartir, pero sí puede hacer que el proceso sea menos claro para la familia. En una sucesión sin testamento, los herederos se determinan conforme a la normativa aplicable y puede ser necesario realizar una declaración de herederos antes de aceptar una herencia y adjudicarse los bienes que hay en ella.
El problema, señalan desde Verum Advocats, es que muchas personas desconocen este procedimiento hasta que se encuentran dentro de él. A menudo, la familia cree que bastará con “ponerse de acuerdo”, pero no siempre todos los herederos tienen la misma información, la misma disponibilidad o la misma visión sobre qué debe hacerse con los bienes.
Esta situación puede complicarse cuando existen varios hermanos, una vivienda familiar, cuentas compartidas, préstamos, gastos pendientes, bienes de difícil valoración o familiares que han asumido cuidados durante años y esperan que esa dedicación sea tenida en cuenta.
Uno de los bienes que más desacuerdos genera en una herencia es la vivienda. No solo por su valor económico, sino también por su carga emocional. Puede tratarse del domicilio en el que vivía la persona fallecida, de una casa familiar utilizada por varios miembros o de un inmueble que algunos herederos quieren conservar y otros prefieren vender. Si a ello añadimos el cónyuge superviviente, éste tendrá el usufructo, por lo que, si los hijos de la persona fallecida quieren vender, todos deberán estar de acuerdo.
En estos casos, las diferencias pueden aparecer pronto. ¿Quién puede usar la vivienda mientras se tramita la herencia? ¿Quién paga los gastos de comunidad, suministros, IBI o mantenimiento? ¿Qué ocurre si uno de los herederos ya vive en ese inmueble? ¿Cómo se valora si alguno quiere quedarse con la propiedad?
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"La vivienda familiar no siempre se vive como un bien más. En muchas herencias concentra recuerdos, expectativas y necesidades distintas. Por eso conviene tratarla con rigor jurídico, pero también con sensibilidad"
Desde el despacho recuerdan que, cuando no existe una planificación previa, las decisiones sobre la vivienda pueden quedar en manos de acuerdos posteriores entre herederos. Si no hay consenso, el proceso puede alargarse y generar un desgaste importante dentro de la familia.
Una idea habitual es pensar que los problemas hereditarios solo aparecen cuando hay patrimonios elevados. Sin embargo, Laura Dubà y Andrea Lázaro señalan que muchos desacuerdos surgen en herencias aparentemente sencillas.
A veces el conflicto no se produce por la cantidad de bienes, sino por la falta de información, por una comunicación familiar deteriorada o por la sensación de que una de las partes está tomando decisiones sin contar con las demás. También pueden aparecer tensiones cuando algunos herederos han asumido más gastos, más cuidados o más gestiones antes del fallecimiento.
Entre los problemas más frecuentes se encuentran la falta de acuerdo sobre la venta de un inmueble, las dudas sobre movimientos bancarios previos, la existencia de deudas, la reclamación de la legítima, el reparto de objetos personales, los gastos de funeral o la dificultad para localizar documentación esencial.
Otro punto sensible en las herencias en Cataluña es la legítima. Muchas personas desconocen cómo funciona hasta que se encuentran con una reclamación o con la necesidad de calcularla. Esto puede generar confusión, especialmente cuando existe testamento, pero también cuando la familia no tiene claro qué derechos corresponden a cada persona.
Desde Verum Advocats explican que una parte importante del trabajo en materia sucesoria consiste en traducir la situación legal a un lenguaje comprensible. No todas las personas que intervienen en una herencia tienen el mismo papel, ni todas las expectativas familiares coinciden necesariamente con lo que establece la ley.
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"En una herencia es muy importante diferenciar entre lo que la familia cree que debería ocurrir y lo que jurídicamente corresponde. Cuando esa diferencia no se explica bien, el conflicto puede crecer."
Por este motivo, las abogadas recomiendan abordar la herencia con información clara desde el principio. Entender quiénes son los herederos, qué derechos existen, qué deudas pueden aparecer y qué opciones hay antes de aceptar o repartir bienes permite tomar decisiones más seguras.
Hacer testamento no evita necesariamente todos los conflictos, pero sí puede reducir muchas incertidumbres. Permite dejar expresada la voluntad de la persona, ordenar el destino de los bienes y facilitar que la familia conozca qué debe hacerse cuando llegue el momento.
En muchas ocasiones, el testamento también permite prever situaciones familiares concretas: hijos de relaciones anteriores, parejas de hecho, segundas uniones, personas dependientes, inmuebles que se quieren proteger o decisiones sobre quién debe recibir determinados bienes.
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"El testamento no debe verse como algo lejano o incómodo. Es una herramienta práctica para ordenar decisiones importantes y evitar que la familia tenga que resolverlas en un momento emocionalmente difícil"
Las socias de Verum Advocats insisten en que planificar una herencia no significa anticipar un conflicto, sino intentar evitarlo. También recomiendan revisar el testamento cuando se producen cambios importantes en la vida familiar, como divorcios, nuevas parejas, nacimiento de hijos, adquisición de inmuebles o cambios relevantes en el patrimonio.
Otro error habitual es aceptar una herencia sin conocer con detalle qué bienes y deudas la integran. En algunos casos, los herederos se centran en los inmuebles, cuentas o bienes visibles, pero no revisan suficientemente préstamos, cargas, impuestos, recibos pendientes u otras obligaciones.
Desde el despacho recuerdan que antes de aceptar una herencia conviene analizar el inventario, valorar si existen deudas y estudiar qué opciones tiene cada heredero. Esta revisión previa puede ser especialmente importante cuando no hay una relación clara de bienes, cuando la persona fallecida tenía actividad económica o cuando existen dudas sobre su situación financiera.
La falta de información puede provocar decisiones precipitadas. Por eso, Verum Advocats recomienda no firmar ni asumir compromisos sin haber revisado antes la documentación disponible y sin conocer las consecuencias de cada paso.
Las herencias no son solo un trámite económico. También afectan a relaciones familiares, recuerdos, expectativas y decisiones que pueden marcar el futuro de varias personas. Cuando no existe testamento o cuando la documentación no está ordenada, el proceso puede volverse más lento y generar tensiones que se podrían haber evitado con una planificación previa.
Para Laura Dubà y Andrea Lázaro, la clave está en anticiparse y pedir asesoramiento antes de que el conflicto esté abierto. Esto permite planificar mejor, aclarar dudas y evitar que las decisiones se tomen únicamente desde la urgencia o desde el desgaste emocional.
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"En materia de herencias, anticiparse no es complicar las cosas; muchas veces es precisamente lo que permite simplificarlas para la familia"
Desde el despacho concluyen que cada herencia debe analizarse de forma individual. No es lo mismo una sucesión con testamento que una herencia intestada, ni una familia con buena comunicación que otra en la que ya existen tensiones previas. Por ello, recomiendan ordenar la documentación, resolver dudas cuanto antes y contar con acompañamiento profesional para tomar decisiones con seguridad.
En un contexto en el que muchas familias posponen estas conversaciones, Verum Advocats recuerda que planificar una herencia puede ser una forma de proteger a quienes quedan, reducir incertidumbre y evitar que los trámites sucesorios se conviertan en un problema añadido al duelo.