El objetivo principal de la reforma, impulsada por el equipo del teniente de alcalde Xavier Cardona, es unificar y simplificar las zonas restringidas, pasando de seis a solo tres: Plaça Vella, Seu d’Ègara (que sustituye a Antic Poble de Sant Pere) y la nueva Área Centro, que agrupa las restantes y se amplía ligeramente hacia el sur.
La gran novedad es la creación de una autorización puntual de acceso para vehículos de no residentes al Área Centro, limitada a 52 permisos anuales. Esta gestión se realizará mediante un portal web municipal, donde la solicitud se podrá tramitar entre 24 horas antes y 72 horas después de haber accedido a la zona.
“"La ventaja para diferenciar Área Peatonal y Zona de Bajas Emisiones es que gran parte de las zonas peatonales han tenido en los últimos años una transformación física."
El control de accesos se efectuará mediante agentes, bolardos y 11 cámaras con reconocimiento de matrículas. Aunque el régimen sancionador, con multas de 200 euros (igual que la ZBE), se aplicará más tarde, los técnicos insisten en que las restricciones de las áreas peatonales y la ZBE son independientes.
Esta reorganización se enmarca dentro del futuro Plan de Movilidad Urbana Sostenible 2026-2031 de Terrassa, que también incluirá una reordenación de la red de autobuses y sustituirá el plan vigente desde 2016.




