La decisión se ha tomado a raíz de las incidencias comunicadas por los vecinos a través de los canales oficiales y las llamadas recibidas por la Policía Local, especialmente durante el pasado fin de semana. El objetivo es recopilar información para determinar el alcance de las molestias, identificar su posible origen y valorar las medidas a adoptar.
El Ayuntamiento hace un llamamiento a la colaboración de los vecinos y vecinas. Se les pide que, si perciben malos olores, lo comuniquen a los canales municipales habilitados, indicando el lugar, la hora, la duración aproximada y las características del olor. Esta información es clave para facilitar las comprobaciones de los servicios municipales y conocer el alcance geográfico de los episodios.
La institución municipal mantendrá informado al vecindario sobre las actuaciones y los resultados obtenidos, con el objetivo final de aclarar el origen de los episodios y trabajar para evitar su intensidad y repetición.




