El episodio, que abordó el inesperado asesinato de Jennifer Cot, de 27 años, a manos de su marido, generó una gran expectación. La familia de la víctima, que siempre había considerado al marido como un hijo más, se mantuvo firmemente a su lado, visitándolo en prisión cada fin de semana, hasta que las pruebas policiales demostraron su culpabilidad.
La competencia televisiva no pudo hacer frente al éxito de Crims. Ni siquiera el estreno de Masterchef en TVE, uno de los programas habitualmente más vistos, logró superar la mitad de la audiencia de TV3, registrando un 12,5%. Otros programas como La Revuelta y El Hormiguero obtuvieron un 7,8% y un 7,5% respectivamente, mientras que First Dates de Telecinco cayó hasta un 5,3%.
El caso de Jennifer Cot, vecina de Parets del Vallès, comenzó con su desaparición, que alertó a sus compañeras de trabajo. Los Mossos d'Esquadra sospecharon del marido desde el principio por su actitud, pero la familia de la víctima defendió su inocencia. El asesinato coincidió con el cumpleaños del marido, quien intentó disimular el crimen enviándose un mensaje desde el teléfono de la mujer y arrastrando el cadáver a una zona oculta del parking. Sin embargo, una vecina escuchó los gritos y avisó a la policía, situando la hora del crimen.
A pesar de las sospechas iniciales por su actitud nerviosa y los arañazos, el marido fue puesto en libertad por falta de pruebas. Los investigadores confiaron en las cámaras de seguridad de un banco cercano al parking, pero la coincidencia con el puente del 11 de septiembre retrasó el acceso a las imágenes durante cinco días, lo que generó indignación entre los telespectadores. Finalmente, las imágenes demostraron que había mentido, y fue detenido once días después del crimen.
El marido mantuvo su versión de inocencia, y la familia de Jennifer continuó visitándolo en prisión. No fue hasta que se levantó el secreto de sumario y tuvieron acceso a la documentación de la investigación que aceptaron su culpabilidad, recordando discusiones previas y el carácter 'muy controlador' del agresor. También recordaron que Jennifer les había pedido que cuidaran de su hija 'si le pasaba algo'.
Dos años después, durante el juicio, el hombre confesó haber matado a Jennifer 'accidentalmente' durante una discusión, siendo condenado a 20 años de prisión. La noticia de que ya se encuentra en libertad y tiene un negocio propio ha generado una gran indignación en las redes sociales. El episodio también destacó que la mayoría de los testimonios hablaron en castellano, a excepción del juez y el fiscal, una situación que sorprendió a los espectadores.




