En una unión de fuerzas sin precedentes, 22 municipios del Montseny y la Vall del Llémena han aprobado una moción para regular el negocio del agua embotellada. Actualmente, las empresas del sector operan bajo la Ley de Minas de 1973, una normativa de época franquista que permite captaciones a largo plazo sin controles ambientales estrictos.
“"La población empezó a sufrir restricciones, mientras los camiones cargados de agua embotellada seguían saliendo por la carretera de Arbúcies."
Los datos oficiales de 2023 revelan que las embotelladoras extrajeron más de 1.792 millones de litros de agua en Cataluña. Sin embargo, las entidades denuncian la falta de sensores de la Agencia Catalana del Agua (ACA) para monitorizar los acuíferos, ya que la mayoría de detectores pertenecen a las propias empresas.
“"Nosotros somos los primeros interesados en no agotar los acuíferos."
La alcaldesa de Sant Martí de Llémena, Dolors Navarro, ha destacado que la presión no es solo ambiental, sino también logística por el tráfico de camiones. Municipios como Arbúcies, Viladrau y Sant Celoni se han sumado a esta petición para proteger los recursos hídricos.




