La competición reunió a 374 equipos y más de 6.000 participantes durante cuatro días, con más de 1.100 partidos disputados en 22 pistas repartidas entre Granollers, les Franqueses y Canovelles. Este año, la cifra de participantes ha bajado por debajo de los 7.000 por primera vez en tres años, con 84 equipos menos que la edición anterior.
A pesar de la bajada de equipos, Pol Blanchart, responsable de la Granollers Cup, ha señalado que el balance es positivo, poniendo énfasis en el récord de países participantes. "Hay que destacar que hemos hecho el récord en países participantes y eso también es importante", ha declarado.
El equipo organizador, el BM Granollers, se muestra satisfecho por la consolidación de los campos de césped artificial, utilizados en el campo de Primer de Maig y el de Ponent. Blanchart augura que "los campos de césped ya están consolidados en la categoría alevín" y se plantea si también podrían acoger a los infantiles.
También se ha destacado la recuperación de la pista de la plaza de la Porxada. "Era muy importante volver a jugar en el centro del pueblo, para recuperar la esencia del balonmano y del club con la ciudad", ha afirmado Blanchart. Se considera la posibilidad de que la categoría benjamín participe en la próxima edición como parte competitiva de la Granollers Cup, o bien mantenga el formato actual de encuentro no competitivo con la Mini de la Granollers Cup.




