Se ha llevado a cabo una reunión sobre el terreno, a petición municipal, con representantes del Departamento de Territorio y del Ministerio de Fomento. El objetivo es encontrar una solución segura y sostenible para aquellos que se desplazan a pie o en bicicleta, permitiéndoles superar la carretera C-35 y la autopista AP-7.
Tras analizar los accesos actuales, se ha acordado que tanto el Departamento como el Ministerio estudiarán el proyecto que redactará el Ayuntamiento para darle luz verde. La iniciativa prevé la construcción de un nuevo puente que facilitaría el tránsito en ambas direcciones.
El alcalde de Llinars, Martí Pujol, acompañado por los concejales Josep Aixandri y Mònica López, han trasladado a los representantes de ambas instituciones la necesidad de impulsar este proyecto para mejorar la movilidad en estas zonas del municipio.




