Los participantes en la visita guiada pudieron adentrarse en el Ayuntamiento, explorando el salón de plenos, el despacho del alcalde y las azoteas. El itinerario puso especial énfasis en la transformación urbanística llevada a cabo entonces, con el ensanchamiento de calles como la de Anselm Clavé o la de Torras i Bages. La ruta continuó hacia el antiguo Matadero, actualmente sede de la biblioteca municipal, y hacia can Vilella, la casa nueva de la calle de Santa Fe que sustituyó a la anterior demolida junto a la iglesia. Desde la plaza de la Iglesia, se observaron otras vías ensanchadas como la calle de Sant Pere, la del Abat Oliba y la de Sant Martí. El itinerario finalizó en la calle de Sant Josep, frente a las casas de can Brunell -residencia del alcalde Esteve Brunell, impulsor de la transformación de 1926- y can Peret Po, tras pasar por la plaza del 1 d’Octubre, trazada con el derribo de varias casas.
La iniciativa contó con una notable participación, con 50 personas el sábado y más de 80 el domingo. La mayoría de los visitantes eran vecinos de Sant Celoni interesados en conocer el interior del Ayuntamiento y redescubrir su historia reciente. También asistieron personas de Santa Maria de Palautordera, donde Domènech Mansana también ejerció como arquitecto municipal, y de Palafolls, entre otras localidades. Estos dos días han permitido disfrutar y conocer el rico legado patrimonial que Domènech Mansana dejó en la ciudad.
Josep Domènech Mansana fue arquitecto municipal de Sant Celoni desde 1918. En 1926, lideró un ambicioso plan de reformas urbanas y edificaciones públicas sin precedentes hasta entonces. Además de la construcción del nuevo Ayuntamiento y el matadero, se iniciaron las obras del actual cementerio. También se derribaron casas para ensanchar calles, demasiado estrechas para el tráfico automovilístico emergente, o para crear nuevas plazas como la del 1 d’Octubre, y mejorar otras como la del Bestiar.




