El acto, celebrado en el Auditori, fue una gran fiesta sorpresa llena de emoción. Comenzó con una grabación ficticia en el escenario que culminó con numerosas parejas bailando una coreografía conjunta con los homenajeados.
Tras recibir sus bandas de honor y un baile general, se proyectó un emotivo vídeo y se les entregó un trofeo conmemorativo en agradecimiento a su generosidad y dedicación desinteresada.
Aunque se jubilan oficialmente de las clases, el ritmo y la alegría que han transmitido forman ya parte de la cultura local. El Ayuntamiento agradece su dedicación y también la contribución de todas las personas que hicieron posible la sorpresa y al voluntario de Casa Bastinos, Àngel Luz, por la recopilación fotográfica.




