Durante la jornada, los representantes sindicales se han entrevistado con el presidente de la cámara, Josep Rull, quien se ha comprometido a elevar la cuestión ante la embajada de los Estados Unidos. También han mantenido encuentros con grupos parlamentarios como el PSC, ERC, Comuns y la CUP para buscar una salida que proteja el tejido industrial de la zona.
La movilización cuenta con el respaldo de la Diputación de Tarragona y de los ayuntamientos de Valls y Montblanc. Actualmente, tanto el Govern como el Ministerio de Industria siguen de cerca las negociaciones para intentar evitar el cese definitivo de la actividad en el Alt Camp y la Conca de Barberà.




