La normativa, que recibió una aprobación parcial el pasado mes de octubre de 2025, busca regular los usos del monumento y mejorar su estética exterior. El proyecto afecta directamente a las fachadas de la plaza del Castillo, el camino de acceso y diversas fincas adyacentes, incluyendo zonas que se transformarán en espacios ajardinados.
“"Falta un informe de viabilidad por parte del departamento de Cultura para asegurar la aprobación definitiva."
El edificio, catalogado como Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN), ya fue rehabilitado en 2017. Con el nuevo reglamento, el consistorio quiere consolidar su uso para fines docentes, socioculturales y administrativos, permitiendo que el espacio acoja desde centros para mayores hasta salas de exposiciones.




