El alcalde Marc Solsona ha detallado que los proyectos actuales se centran en la adecuación de 132 pasos de peatones para cumplir con la normativa vigente. Esta actuación, valorada en 200.000 euros, busca que la ciudad sea plenamente accesible para todos los ciudadanos.
El plan también incluye la renovación de la señalización vertical y el mobiliario urbano, con una inversión de 110.000 euros. Como mejora tecnológica, se implementará la geolocalización de estos activos para facilitar las tareas de mantenimiento por parte de los servicios municipales.
Las obras principales afectarán a ejes como la N-II y la avenida del Canal. Según las previsiones del consistorio, los trabajos administrativos finalizarán pronto para que las máquinas puedan empezar a trabajar entre los meses de mayo y junio.




