Esta actuación, que ya ha superado la fase de exposición pública sin recibir ninguna alegación, fue aprobada definitivamente por el consistorio el pasado 9 de abril. El objetivo principal es modernizar la infraestructura hídrica de la localidad.
Las obras consistirán en la sustitución de la actual red de uralita por una nueva canalización de polietileno, un material más duradero y eficiente. Esta mejora abarcará el tramo de la calle Sant Josep que va desde la plaza del Casal de Vilabella hasta la salida del núcleo urbano.
La inversión total para este proyecto se eleva a 39.005,69 euros, incluyendo el IVA. Si no surgen imprevistos de última hora, los trabajos comenzarán en un plazo aproximado de dos semanas, mejorando así el suministro de agua potable en la zona.




