La operación se lleva a cabo debido al excelente nivel de reservas del embalse y la necesidad de prepararse para la llegada de un nuevo temporal (llevantada) en la comarca. Esta situación ha generado un fenómeno conocido como “turismo de agua”.
Una prueba de esta afluencia fue la imagen que ofrecía la plataforma superior de la presa el pasado domingo, con numerosas personas de todas las edades observando la cantidad de agua acumulada.
El chorro de agua procedente del canal inferior de desagüe baja directamente al río Muga, cuyo caudal ha aumentado progresivamente. El aparcamiento junto a la oficina de control del embalse estaba completamente lleno de vehículos.
A pesar de la lluvia que acompañaba la jornada, los visitantes, muchos de ellos con paraguas, subieron hasta los dos miradores situados en la cima de la presa para disfrutar de la vista.




