Agnès Quintana, hija de vecinos de toda la vida del barrio del Culubret de Figueres, ha expuesto la problemática que arrastran desde hace años: la reiterada falta de suministro eléctrico. Según su carta, las quejas presentadas ante el Ayuntamiento de Figueres, los Mossos d’Esquadra y la compañía eléctrica no han tenido efecto, y los cortes continúan produciéndose casi a diario.
La falta de suministro afecta derechos básicos, impidiendo a los residentes tener calefacción, cocinar o calentar la comida. Quintana subraya que esta situación es especialmente grave para los vecinos que pagan sus facturas e impuestos religiosamente, y que esperan recibir un servicio esencial.
“"Es intolerable que, después de tantos años reclamando una solución, todavía estemos igual."
En su caso particular, la situación es crítica debido a su madre, que padece Alzheimer. Cada tarde, al regresar del centro de día, a menudo tienen que subirla en silla de ruedas hasta su casa a oscuras, ya que los cortes de luz se producen habitualmente alrededor de las 18 horas. Esta carencia de servicio esencial genera situaciones de gran dureza e inseguridad.
Quintana recuerda que el acceso a los suministros básicos, como la electricidad, es un derecho esencial vinculado a una vida digna, la seguridad y la protección de las personas vulnerables. Por ello, reclama que las administraciones competentes actúen de manera inmediata y efectiva para garantizar la dignidad y el respeto que merece el barrio del Culubret.




