El sector del gran consumo en España, desde hipermercados hasta tiendas de barrio, se muestra optimista para 2026. Según el estudio de NielsenIQ, el consumidor español ha recuperado el gasto tras años de contención. Aunque las cestas de la compra son más pequeñas, el aumento de la frecuencia de visita a los establecimientos generó un "dinamismo notable" durante 2025, con una evolución positiva en valor y un impulso significativo del volumen en verano.
“"Se está produciendo un trasvase de consumo de fuera hacia dentro del hogar, lo que supone nuevas oportunidades para los fabricantes con, por ejemplo, nuevos formatos o nuevos tamaños de envases."
La auditora prevé que 2026 será dinámico, pero ligeramente menos expansivo que 2025, condicionado por la incertidumbre económica internacional. Los factores clave de crecimiento serán el aumento poblacional, el turismo, la frecuencia de compra y la relevancia de la Generación X. Fuentes de la asociación AECOC señalan que el año estará marcado por la evolución del mix entre marca de fabricante y marca de distribuidor (marca blanca), y la captación de nuevas ocasiones de consumo, como los alimentos listos para llevar.
La digitalización y la tecnología también serán motores de cambio. El uso de Inteligencia Artificial generativa en el ámbito comercial ha aumentado del 18% al 27%, y el 45% de las empresas del sector planean elevar su inversión en omnicanalidad. Respecto a las previsiones, el 96% del comercio minorista espera crecer en valor y el 81% en volumen, con crecimientos medios proyectados entre el 1% y el 3%.




