El incidente ocurrió en la N-260, a su paso por la comarca del Alt Empordà, alrededor de las 16:45 horas. El conductor no solo casi triplicó la velocidad permitida, sino que también realizó varios adelantamientos prohibidos que comprometieron la integridad de los demás vehículos.
Tras la infracción, una patrulla de la policía catalana logró interceptar el vehículo en la carretera C-26, dentro del término municipal de Borrassà. Los agentes procedieron a realizar las pruebas de detección de alcohol y sustancias estupefacientes al infractor.
Según han informado fuentes policiales, los resultados de los tests de drogas y alcoholemia fueron negativos. A pesar de ello, el hombre ha sido acusado de un delito contra la seguridad vial y su vehículo ha quedado totalmente inmovilizado.




