Los archivos liberados de Defensa e Interior confirman que García Carrés fue el enlace civil fundamental durante la noche del asalto al Congreso. Las transcripciones revelan diálogos directos con Antonio Tejero, donde el abogado intentaba mantener la moral del teniente coronel asegurándole apoyos militares que finalmente nunca llegaron a materializarse.
“"Aguanta, que aquí estoy yo para lo que haga falta."
Hijo de un dirigente franquista, García Carrés fue el único civil sentenciado a prisión por conspiración. Los documentos detallan su mediación con Milans del Bosch y su intento de publicar un manifiesto en el diario El Alcázar para legitimar la acción militar mientras ocupaban la cámara baja.
A pesar de su carrera en Madrid, nunca perdió el contacto con el Alt Empordà, veraneando frecuentemente en Colera. Falleció en 1986, poco después de recuperar la libertad tras cumplir su condena por los hechos de 1981.




