Lluvias récord en Andalucía provocan 'hidrosismos', pequeños terremotos por saturación de agua

El agua acumulada en el subsuelo de Grazalema ha superado los 2.000 l/m² anuales, generando sismos de baja magnitud en la sierra de Cádiz.

Imagen genérica que representa la saturación del terreno por lluvias intensas, con agua brotando de la tierra.
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Imagen genérica que representa la saturación del terreno por lluvias intensas, con agua brotando de la tierra.

Las lluvias excepcionales caídas en Grazalema, en la sierra de Cádiz, han saturado el subsuelo, provocando un fenómeno llamado hidrosismo, según confirmó el Instituto Geográfico Nacional a principios de febrero.

La localidad de Grazalema, en la sierra de Cádiz, ha registrado una lluvia excepcional entre enero y los primeros días de febrero, superando los 2.000 l/m² que normalmente caen en un año entero. Esta cantidad de agua ha saturado completamente el subsuelo, haciendo que el agua brote descontrolada por enchufes y paredes, y ha desencadenado un fenómeno poco conocido: los hidrosismos.

"La sobrepresión de tanta agua provocada por las lluvias se puede canalizar por la falla que hay en la zona y hacer que se mueva, provocando estos pequeños terremotos de poco más de 2 de magnitud."

Roberto Espínola · Vocal del Colegio de Geólogos y Geólogas de Cataluña
Un hidrosismo es un pequeño terremoto inducido por la alta presión del agua acumulada en el terreno. Según el Instituto Geográfico Nacional (IGN), se han detectado varios sismos que no han alcanzado la magnitud 2,5 en la escala de Richter. El experto en hidrogeología Roberto Espínola explica que la entrada masiva de agua altera los equilibrios naturales y la sobrepresión se libera moviendo pequeñas fallas.
La fragilidad del terreno en la sierra de Cádiz, formado por materiales calcáreos porosos, facilita este fenómeno. Espínola compara el subsuelo con “una especie de esponja que no puede absorber más agua”. Esta saturación puede desestabilizar el terreno y causar daños en infraestructuras, deslizamientos de tierra o problemas en los cimientos de viviendas y puentes.
Este fenómeno no se puede descartar en Cataluña, ya que existen macizos calcáreos similares, como el del Garraf o el Pirineo. Aunque la actividad sísmica catalana es menos acentuada que en Andalucía, Espínola advierte que episodios de lluvia fuera de lo normal, vinculados a la crisis climática, podrían inducir movimientos de tierra. Se espera que la borrasca Marta traiga más lluvias a la zona durante el fin de semana.