La actuación policial tuvo lugar la tarde del 19 de mayo en un comercio del centro de la ciudad, como parte de los controles habituales para verificar el cumplimiento de las obligaciones legales de los negocios de segunda mano. Durante la inspección, los agentes identificaron un teléfono que figuraba en los registros como sustraído.
El robo del dispositivo, valorado en 437 euros, se produjo el 28 de septiembre de 2023, durante un viaje en tren. La víctima denunció que le habían sustraído el teléfono de la chaqueta mientras dormía en el trayecto hacia Figueres.
A raíz del hallazgo del móvil, los Mossos d'Esquadra procedieron a denunciar penalmente por un delito de receptación al responsable del establecimiento, un hombre de 48 años con antecedentes.




