La decisión, defendida por Fèlix Llorens durante el último pleno municipal, se basa en criterios de eficiencia y uso de recursos públicos. El consistorio debe elegir qué ferias son prioritarias, y a pesar de la gran proyección mediática de Fitur, el concejal asegura que el impacto turístico para un municipio como Roses es “casi nulo”.
“"Sería malgastar recursos públicos."
Llorens diferenció claramente el interés de la feria para empresas del sector turístico y para los destinos municipales. Señaló que es “bastante interesante a nivel empresarial para que un hotel o un touroperador vaya a vender habitaciones”, pero no para una localidad.
El concejal también cuestionó el perfil del público asistente, afirmando que a diferencia de otras ferias europeas, en Fitur “mucha gente va a pasar la tarde”. Recordó un vídeo viral del año 2007 sobre peleas para conseguir paraguas gratuitos, como prueba de la transformación del evento en un foro poco útil para los destinos.
El grupo municipal Lliures ha criticado duramente la decisión, emitiendo un comunicado donde lamentan que Roses quede fuera de los principales espacios de promoción. Su portavoz, Pere Gotanegra, reclamó un cambio de rumbo inmediato para no perjudicar al comercio local.
“"Roses queda fuera de los principales espacios de promoción turística y el comercio local sale perjudicado."




