El titular de Transportes remarcó que la posibilidad del maquinista de evitar el accidente fue “nula”, y constató que se trata de una desgracia que está directamente relacionada con las “condiciones meteorológicas” adversas que afectaban la zona del Alt Penedès.
“"En principio a lo largo del día de hoy con total seguridad."
Puente añadió un detalle importante sobre las circunstancias del incidente. Dentro de la gravedad de la situación, destacó que, por suerte, en ese tramo de la vía había una limitación de velocidad establecida a 60 km/h, muy inferior a los 140 km/h habituales, a causa de unas obras previas.
Esta reducción de velocidad pudo haber sido crucial para mitigar el impacto del accidente, que provocó la caída parcial del muro de contención sobre la cabina del convoy. La interrupción del servicio de Rodalies afecta a toda la red catalana mientras se realizan las tareas de evaluación y reparación en la zona de Gelida.




