La operadora de Rodalies (Cercanías) ha puesto en marcha la operación para retirar el tren que chocó contra un muro de contención de la AP-7 caído sobre la vía la noche del martes. El plan de la empresa estatal consiste en separar y desguazar el primer vagón, el más perjudicado por el impacto, directamente en el punto del siniestro. El resto del convoy será remolcado por vía hasta los talleres de Renfe para someterlo a las "revisiones correspondientes", según indicó el portavoz de la empresa, Antonio Carmona.
Según informa la agencia ACN, ya se han separado los dos primeros vagones y un segundo tren ha comenzado a remolcar el resto del vehículo accidentado desde la cola. La intervención es considerada "compleja" por los equipos técnicos, ya que la ubicación presenta grandes dificultades para el uso de maquinaria pesada, como una grúa de grandes dimensiones.
La fragilidad de la autopista AP-7, que se mantiene cerrada al tráfico por riesgo de hundimiento y discurre por encima de la vía en Gelida (Alt Penedès), impide situar la grúa en ese lado. En el otro lado, se encuentra la finca Can Martí, propiedad de las bodegas Torelló y que data de 1325, donde colocar la grúa podría dañar las cavas centenarias.
“"Se encontrará una solución para poder llevar a cabo la tarea."
Paralelamente a la retirada, una grúa ferroviaria trabaja desde primera hora de la mañana en la vía adyacente al convoy de la R4. Los equipos técnicos también han realizado revisiones adicionales y han cerrado las puertas del tren por primera vez desde que se produjo el accidente.




