Tras mostrar su pésame por las víctimas de los accidentes de trenes en Adamuz y en Gelida, la plataforma considera “imprescindible poner sobre la mesa el caos generado por el mal estado de las infraestructuras ferroviarias”, que ha obligado a revisar tramos y reducir velocidades en la red de Rodalies de Catalunya, afectando a miles de usuarios.
La entidad recuerda que el siniestro de Gelida, donde murió un maquinista, ocurrió en pleno Corredor Mediterráneo del tercer hilo. Este tramo se demuestra “altamente vulnerable y carente de los niveles de seguridad necesarios”, especialmente si se tiene en cuenta que se prevé triplicar el número de trenes de mercancías, algunas de ellas peligrosas, que circularán por esta vía en los próximos años.
Resulta especialmente irresponsable hacer circular trenes de mercancías peligrosas por vías que atraviesan núcleos densamente poblados, combinándolo con el tráfico de pasajeros.
Según la plataforma, la solución actual de añadir un tercer carril entre Vila-seca y Castellbisbal sin actuar en la infraestructura circundante (taludes, puentes, desagües) es “una muy mala solución”. Advierten que esta combinación provocará “el colapso irremediable de una vía ya vieja y deteriorada en un plazo máximo de cinco años”, tal como vaticinan expertos como los de FERRMED.
Por todo ello, Mercancías por el Interior reclama la construcción de una línea ferroviaria por el interior destinada exclusivamente al tráfico de mercancías y alejada de los núcleos poblados. “No se puede poner en riesgo la vida de las personas ni un día más. Tarragona no puede esperar ni un día más”, han remachado.




