La sucesión de episodios meteorológicos adversos ha generado un escenario crítico. Tras años de sequía, la tierra se ha saturado de agua rápidamente, debilitando las raíces de varios ejemplares en Vilafranca del Penedès.
“"Es la peor combinación que se podía dar."
Uno de los puntos más afectados ha sido el paseo Rafael Soler, donde un pino ha cedido este martes. También se han detectado problemas en el parque de Llevant, en el barrio de L'Espirall, donde un ejemplar de grandes dimensiones será talado por seguridad.




