Zarzoso subraya que, aunque el número de capturas de jabalíes ha aumentado desde el año 2000, este esfuerzo recae sobre un colectivo cada vez más reducido, lo que es insostenible a medio y largo plazo sin apoyo estructural.
“"El envejecimiento del colectivo, la falta de relevo generacional y el aumento de costes asociados a la actividad cinegética son factores que perjudican la continuidad de la caza."
La Federación considera imprescindible implementar políticas que fomenten la incorporación de nuevos cazadores y reconozcan la caza como una herramienta esencial de gestión del territorio, especialmente para prevenir riesgos sanitarios como la Peste Porcina Africana (PPA).
El colectivo también reclama ayudas directas para las sociedades de cazadores, especialmente aquellas afectadas por las restricciones alrededor de Collserola, ya que la pérdida de socios amenaza la viabilidad de todo el sistema de gestión de fauna.




