La situación de los embalses ha requerido medidas inmediatas. Oliana ha llegado al 97% de sus reservas, con 82 hectómetros cúbicos, mientras que Rialb se sitúa en el 92% con 370 hectómetros cúbicos acumulados.
Para laminar las avenidas de agua procedentes del Pirineo, la CHE ha abierto el aliviadero de Oliana para soltar 31 metros cúbicos por segundo. Paralelamente, la central de Endesa turbina otros 56 metros cúbicos por segundo para reducir el nivel del pantano.
En el caso de Rialb, se han utilizado las compuertas de fondo y el aliviadero para liberar agua de forma controlada, sumando un total de 69 metros cúbicos por segundo entre el desagüe y la actividad de la central hidroeléctrica.




