Esta iniciativa de investigación, liderada por el Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB) y la empresa Naturalea, busca soluciones sostenibles para núcleos aislados. La planta piloto se ha instalado en las instalaciones gestionadas por la Agència Catalana de l'Aigua (ACA) y empezará a funcionar a mediados de esta primavera.
El objetivo principal del estudio es evaluar cómo estos sistemas biológicos pueden retener y eliminar elementos como el nitrógeno y el fósforo de las aguas sin tratar. Esta tecnología sería especialmente útil para infraestructuras como refugios de montaña o viviendas rurales que carecen de acceso a redes de alcantarillado convencionales.
El sistema consta de varios módulos que recrean el funcionamiento de los ecosistemas húmedos. Durante el periodo de prueba, los investigadores compararán la eficiencia de zonas con vegetación específica frente a zonas sin plantas, teniendo en cuenta las duras condiciones climáticas y las variaciones estacionales propias del Pirineo.




