La intervención se inició a mediados de enero, concretamente el día 12, cuando la Policía Local de Igualada respondió a las reiteradas quejas vecinales sobre el excesivo ruido generado por la maquinaria de un establecimiento situado en el Polígono les Comes. Durante esta primera visita, los agentes detectaron indicios de irregularidades laborales entre el personal que trabajaba allí.
A raíz de estos indicios, la Policía Local notificó la situación al Cuerpo Nacional de Policía y al Departamento de Empresa y Trabajo de la Generalitat. Esta coordinación culminó con una segunda inspección conjunta realizada el 20 de enero, donde se confirmó la presencia de cuatro empleados que se encontraban en situación irregular.
La inspección reveló un patrón de incumplimientos que iban más allá de las quejas iniciales por ruido, afectando tanto la situación laboral de los empleados como la seguridad alimentaria.
Además de las infracciones relativas a la situación de los trabajadores y los incumplimientos con la Seguridad Social, los agentes levantaron actas por diversas anomalías administrativas. También se documentaron irregularidades significativas en materia de seguridad alimentaria, un hecho que agrava la gravedad de las deficiencias detectadas en el establecimiento.




