Esta primera extracción marca un hito en el proyecto de compostaje comunitario, que implica a los vecinos y vecinas de La Mallola, el Saió y el Coll del Guix. El objetivo es transformar los restos orgánicos domésticos en un recurso útil para la tierra, como abono para plantas, huertos y jardines.
Durante la actividad, los asistentes pudieron comprobar cómo los restos de comida y otros materiales orgánicos se convierten en un material natural con una segunda vida. Los participantes tuvieron la oportunidad de llevarse una parte del compost obtenido, utilizando sus propios recipientes para evitar envases innecesarios.
El compostaje comunitario es una práctica que contribuye a reducir la cantidad de residuos gestionados y a devolver nutrientes al suelo. Para que el proceso funcione correctamente, es esencial una buena separación de la materia orgánica y mantener las condiciones adecuadas de humedad y aireación.




