El Govern abre la consulta pública de la nueva Ley de Alta Montaña que afecta a 144 municipios

La normativa, que sustituye la legislación de 1983, busca afrontar los desafíos económicos, sociales y ambientales del Pirineo.

Vista panoràmica d'una zona d'alta muntanya amb valls i pics nevats, simbolitzant el territori afectat per la nova llei.

Vista panoràmica d'una zona d'alta muntanya amb valls i pics nevats, simbolitzant el territori afectat per la nova llei.

El Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica ha abierto el periodo de información pública del anteproyecto de la nueva Ley de Alta Montaña, que regulará la gestión de 144 municipios de nueve comarcas pirenaicas durante un mes.

Esta nueva legislación sustituirá la normativa actual aprobada en 1983, con el objetivo de dar respuesta a los nuevos desafíos económicos, sociales, ambientales e institucionales que afronta el territorio. El ámbito territorial de la ley incluye el Aran y las comarcas de la Alta Ribagorça, el Pallars Sobirà, el Pallars Jussà, el Alt Urgell, la Cerdanya, el Solsonès, el Berguedà y el Ripollès. Estos 144 municipios representan el 28,3% de la superficie de Cataluña.

Las especificidades y los desafíos asociados de los territorios de montaña continúan haciendo necesaria la intervención pública con políticas de discriminación positiva, integrales y ajustadas a su realidad territorial.

La consejera de Territorio, Sílvia Paneque, desgranó las tres líneas básicas de la nueva ley: la habilitación de una estructura técnica, la creación del Plan de Actuaciones Estratégicas y una nueva gobernanza. Se creará la Oficina Técnica de Alta Montaña, que actuará como observatorio y coordinará el despliegue del Plan, que tendrá una vigencia de seis años y recogerá proyectos tractores con financiación pública.
En cuanto a la gobernanza, el Consejo General de la Alta Montaña se reformulará para pasar de ser un órgano meramente consultivo a uno de participación y decisión. Además, el Plan de actuaciones prevé una sección específica para las zonas que necesitan una atención especial, como el Aran, la Alta Ribagorça, el Alt Urgell, la Cerdanya, el Pallars Jussà y el Pallars Sobirà. La Garrotxa, incluida anteriormente, ha sido excluida por no cumplir los criterios físicos de alta montaña, aunque mantendrá algunos beneficios.
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