La iniciativa surge para combatir el peligro que suponen la humedad y las heladas sobre las superficies de madera. Anteriormente, el municipio aplicaba tratamientos de pintura cada verano, pero su efectividad disminuía rápidamente con el rigor del clima invernal en el Arán.
Esta prueba piloto apuesta por una solución más duradera mediante una malla metálica que incrementa la adherencia durante todo el año. La actuación forma parte de la estrategia de mejora del espacio público denominada Carrèr a Carrèr.
Mientras duran las tareas, que se realizan de forma progresiva, se recomienda a los ciudadanos extremar la atención y respetar la señalización. Al finalizar el invierno, los técnicos municipales evaluarán el resultado de esta nueva medida de seguridad.




