El incidente se ha producido tras semanas de lluvias intensas que han debilitado los taludes de la zona. La caída de bloques de piedra ha dejado la calzada inoperativa, afectando a una vía por donde circulan diariamente vehículos particulares y rutas de transporte escolar. El Ayuntamiento de Fonollosa ha pedido formalmente a la Diputación de Barcelona que no reabra el tráfico hasta que se complete una revisión técnica exhaustiva.
“"No puede ser que la gente nos vayamos jugando la vida simplemente por movernos y llegar a nuestra casa o al trabajo."
Según ha informado el consistorio, el alcalde Eloi Hernàndez ya había advertido el pasado viernes de la peligrosidad de la vía. Aunque la Diputación había previsto iniciar trabajos de consolidación el próximo 23 de febrero, el desprendimiento se ha adelantado a las obras. El ente provincial ha confirmado que ahora procederá a sanear el talud y realizar estudios de estabilización antes de permitir el paso de vehículos.




