Tras casi diez años al frente del proyecto, Santi y Marina buscan relevo para este establecimiento situado a 1.246 metros de altitud. El lugar, ubicado en la sierra de Bellmunt, ofrece un entorno aislado de la ciudad y rodeado de parajes naturales como el Puigsacalm.
La oferta está orientada a personas con espíritu emprendedor que busquen un cambio de vida. Se requiere capacidad para gestionar tanto el alojamiento como el bar-restaurante, integrándose en la comunidad local y manteniendo los criterios de sostenibilidad del proyecto original.
El santuario se asienta sobre el antiguo Castillo de Sa Raganyada, desde donde se divisan la Plana de Vic y los Pirineos. Los impulsores destacan que el negocio ya está consolidado, lo que facilitará la adaptación de los nuevos gestores al entorno rural.




