La Unió de Botiguers d'Artés (UBA) ha manifestado su desacuerdo con este cambio en el calendario. La entidad afirma que la medida no fue consensuada y que elegir un viernes como festivo perjudica la economía local, especialmente en alimentación y hostelería, dado que el sábado es un día de apertura obligada.
“"Nunca propondríamos un festivo en viernes, cuando el sábado el comercio está abierto y son días clave para sectores como la hostelería."
El gobierno municipal de ERC defiende que el cambio busca adaptar el municipio a los nuevos hábitos sociales y escolares. Aunque reconocen que la fecha carece de tradición, sostienen que es una medida transitoria para fomentar el debate sobre el calendario de 2027.




