Según el escrito del ministerio público, los hechos ocurrieron en la terraza de la discoteca cuando el acusado reaccionó violentamente tras ser recriminado por su conducta. El agresor propinó un fuerte golpe en la cara a la víctima, provocando su caída al suelo y causándole lesiones de gravedad.
Como consecuencia del impacto y la caída, el afectado sufrió la fractura de la tibia y el peroné, además de la pérdida de un diente incisivo. Las heridas requirieron 120 días de recuperación, incluyendo cinco días de hospitalización, dejando secuelas permanentes.
La Fiscalía considera que los hechos constituyen un delito agravado de lesiones. Por ello, además de la pena de prisión, solicita una indemnización de 16.500 euros y la prohibición de acercarse a la víctima durante dos años tras la condena.
El juicio para determinar la responsabilidad del acusado se celebrará este martes en la sección tercera de la Audiencia de Barcelona.




