La intervención principal consiste en la eliminación del segundo carril de circulación en sentido Manresa en el punto kilométrico 101. Con esta medida, la administración pretende evitar los adelantamientos y el exceso de velocidad en un tramo de 600 metros que había generado quejas de los alcaldes del Berguedà.
Además de la reconfiguración de los carriles, se está pintando un cebreado central para separar físicamente ambos sentidos. El proyecto incluye la instalación de bandas fresadas que emiten un aviso sonoro y nuevos captafaros para mejorar la visibilidad.
La seguridad se reforzará con una limitación de velocidad que bajará hasta los 70 km/h en un tramo de curvas. El Govern evaluará la eficacia de estas actuaciones y no descarta aplicar nuevas restricciones si persiste el riesgo en la vía.




