La problemática se centra especialmente en el inmueble situado en el número 62. Según el presidente de la comunidad, Marc Martí, la situación se agravó el pasado mes de septiembre coincidiendo con las obras de mejora del colector local. La apertura del alcantarillado habría facilitado la salida masiva de estos animales.
“"Nuestro edificio era el más cercano a las obras y de allí salieron una barbaridad que se metieron por dentro del edificio."
Por su parte, el Ayuntamiento de Rubí ha informado que ya se están coordinando diversos servicios municipales para mitigar la situación mediante la limpieza de solares y tratamientos de control de plagas.




